lunes, 30 de noviembre de 2009

Empleo Navideño

La industria de la alimentación y bebidas, el comercio y la gran distribución, la logística y el transporte, la hostelería y la restauración y el ocio y las empresas de turismo serán los sectores que acapararán la mayor parte de los contratos que se realizarán durante las Navidades, según un estudio de Randstad.

El puesto 'estrella' de estas fiestas seguirá siendo, un año más, el de dependiente por el incremento de las compras navideñas. Durante la campaña de 2008, a pesar de la reducción en la contratación de trabajadores temporales, Randstad realizó más de 7.500 contratos de dependientes.

Este año son las grandes superficies y los centros comerciales quienes más recurren a este profesional, frente a pequeños comercios, que intentarán ajustar sus necesidades sin ampliar el número de personal. Para este puesto se buscan personas dinámicas, activas, extrovertidas y con adaptación rápida al puesto de trabajo. Los candidatos deben también contar con disponibilidad horaria para hacer frente a las jornadas especiales que impone la campaña navideña.

El puesto mejor pagado de la Navidad es trabajar como apoyo 'extra' en la hostelería durante Nochevieja, empleo con el que se puede llegar a cobrar 20 euros por hora durante esta noche.
Otro de los puestos que destaca por su salario es el de promotor comercial, demandado principalmente por perfumerías, empresas de alimentación o entidades bancarias. El puesto de azafata también cuenta con mejores sueldos dentro de esta campaña.

Dentro de este periodo la duración de los contratos puede ser de tan solo unas horas o de varios meses de duración. El puesto que normalmente se emplea durante el periodo más corto es el de mozo para carga y descarga, que es solicitado por las empresas de forma puntual por horas sueltas, mientras que el más largo es el de monitor de esquí, que enlaza la campaña de Navidad con la temporada de esquí.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El exceso de Información en la oficina no es bueno

El método tradicional de gestión está acabado. Internet ha terminado con la autoridad y el control. Ahora que todos pueden analizar y ridiculizar cualquier movimiento de sus jefes antes incluso de que lo hayan realizado, el mandoneo se ha convertido en algo casi imposible.

Éste es el punto de vista que expone Carol Bartz, la nueva directora ejecutiva de Yahoo!, en el especial El mundo en 2010 de The Economist. Parece una opinión plausible, y por un momento me hizo pensar que tal vez la cascada de información haya cambiado realmente la gestión para siempre. Pero entonces miré a mi alrededor y vi a muchas personas en sus mesas haciendo aquello para lo que les pagan: trabajar. La autoridad y el control no se han perdido, y no lo harán nunca. Los jefes siguen siendo jefes. Si el mío me ordena algo, estoy lista para mover el trasero y hacerlo. Si los empleados de Bartz no mueven el trasero cuando les ordena hacerlo, es que hay un problema –y no tiene nada que ver con Internet–.

Parece que la única línea de comunicación que no ha variado es la existente entre el jefe y sus subalternos. Son las demás líneas las que han distorsionado el exceso de información. En las últimas semanas, he conocido dos métodos que las empresas usan para abordar este problema –ambos bastante preocupantes–.

El primero me lo ha contado una amiga que trabaja en el área de comunicación de una gran empresa. Se ha dado cuenta de que sus trabajadores no asimilan ni un ápice del exceso de información que reciben. Me dice que, en su empresa, la palabra escrita ha perdido casi todo su poder. Ya nadie lee los correos electrónicos –con excepción de aquéllos que proceden del jefe–. El resto de mensajes se borran sin ser leídos o se les hecha un vistazo superficial para después ignorarlos. Los mensajes en Twitter parecen tener un impacto ligeramente más alto, pero 140 caracteres resultan excesivos para algunos, y su gran cantidad lleva a ignorar muchos de ellos.

Su respuesta consiste en evitar las palabras escritas y optar en su lugar por mensajes sencillos en fragmentos de vídeo. Al verlos, me entraron ganas de reír. He aquí toda una mujer formada en la Universidad de Cambridge hablando y sonriendo como una loca como si fuera la presentadora de un programa infantil. La cámara la mostraba diciendo un sencillo mensaje optimista antes de pasar a un hombre que escribía esas mismas palabras –"No te compliques"– en una pizarra con un rotulador de punta gruesa. ¿No resulta un tanto condescendiente? Pregunté. Es posible, respondió. Pero como la gente parecía escuchar, no le importaba.

Otras empresas han decidido abordar el exceso de información renunciando a gestionarlo, sobre la base de que hacerlo es demasiado caro. Desde que comenzó la recesión, muchos han cerrado sus bibliotecas y han suprimido las divisiones de gestión de la información, que crearon con tanto orgullo y optimismo hace apenas una década.

Sin lugar a dudas, es un error. Como señala Bartz, necesitamos líderes empresariales que no sólo nos digan lo que tenemos que hacer, sino que nos ayuden a saber cómo debemos pensar. Bartz expone que, para conseguirlo, los líderes tienen que adquirir dos destrezas. Primero, deben escuchar más que antes. No estoy tan segura de ello. El problema de la era de la información es que demasiada gente habla al mismo tiempo. No hay duda de que los líderes tienen que ignorar más y escuchar menos. Más que nunca, un buen líder tiene que aprender a escoger lo que escucha.

domingo, 15 de noviembre de 2009

La Formación en nuestro país en datos

El jueves pasado se celebró una jornada de Formación Profesional organizada por CECE (Confederación Española de Centros de Enseñanza), en la misma asistimos a la conferencia ofrecida por D. Carlos Gómez, gerente de la Fundación Tripartita para el Empleo. En ella nos transmitió datos e información a tener muy en cuenta, resulta que en la época en la que nos encontramos, llena de dificultades, donde está encima de la mesa el debate de un cambio de modelo económico nacional, España se encuentra en el número 33 de competitividad y ahí tiene que ver mucho la falta de formación en nuestra población.
En España se forma el 32% de la población activa del país, en número reales unos 3 millones y medio de personas y en Alemania, por poner un ejemplo, se forma el 52% de la población activa, en números reales estaríamos hablando de unos 13 millones de personas. Esta es la realidad que tenemos y que estamos viviendo, con estos datos el nivel de competitividad siempre será muy inferior a países como Alemania, Francia, etc., y ¿qué es lo que da la competitividad?, pues la competencia. Y ¿cual es el instrumento para ser más competentes? pues la FORMACIÓN y ahí tenemos el gran reto: TODOS debemos involucrarnos en este proceso de CAMBIO que no puede esperar: Empresarios, sindicatos, trabajadores…TODOS debemos ser conscientes de donde estamos y TODOS tenemos que empezar a cambiar esta situación.
Así que ¡A PONERSE LAS PILAS! y ¡FORMARSE!

¿Tienes Tiempo?

Si pregunto "¿cuál es el bien más escaso en la empresa, en el trabajo?" supongo –y no soy malpensada– que la respuesta instantánea sería "¡el sueldo!"… Venga, vamos a pensar lo un poco.
La historia es un poco larga, pero espero que entretenida… Porque ni ustedes ni yo estamos para perder el tiempo con peñazos, ¿verdad?
El protagonista principal de mi narración se llamaba Ryszard Kapuscinski; nació en Polonia en 1932 y murió en su propio país en 2007; estudió en la Universidad de Varsovia y le dio por ser periodista; concretamente, corresponsal en el extranjero –en los lugares más peligrosos y recónditos de este mundo– hasta 1981. Confesó que su maestro era Heródoto, el infatigable historiador y viajero de la Antigüedad y, en compensación, no son pocos los que piensan que Kapuscinski fue, a su vez, el maestro y el ideal de buen número de comunicadores; de hecho, algunos lo tienen "por el mejor reportero del siglo XX". En 2003, este hombre al que nada humano le fue ajeno, reflexivo y vitalista a la vez, de escritura rápida que te penetra hasta los tuétanos, recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación.
Con el tiempo se convirtió, también, en un autor prolífico y de éxito con libros como El Emperador, El Sha, El Imperio, La guerra del fútbol, Los cínicos no sirven para este oficio, Un día más con vida, Viajes con Heródoto y La jungla polaca.
En este momento, Ryszard Kapuscinski es mi escritor de cabecera: estoy sumergida en sus libros, me empapo de su visión penetrante y bien humorada de la existencia… Y aprendo de lo que narra, de lo que intuye, de lo que piensa, de lo que vio y oyó.
Pero me acuso de que, hasta hace más o menos un mes, yo era una completa "analfabeta funcional" en lo que a la obra de este colega ilustre se refiere… ¡Claro que sabía quién era Kapuscinski, el modelo de los modelos de lo que, en un tiempo ya lejano, se dio en bautizar como "nuevo periodismo"! Pero, ¡ay!, ni una página salida de su mano tenía yo en mi haber.
Y he aquí que un feliz día de verano pasé una agradabilísima jornada con un matrimonio –unos de mis mejores y más queridos amigos– que tienen una hija trabajando en Sudáfrica desde hace ya unos cuantos años… Son grandes lectores y, desperdigados por todas las mesas de su acogedora casa, siempre hay volúmenes… Uno de ellos me llamó la atención en la larga sobremesa: se titulaba Ébano y su autor era Ryszard Kapuscinski… Comencé a hojearlo y me preguntaron: "¿No lo has leído?... Entonces no sabes cómo es África, el alma de África, el África verdadera, desnuda de tópicos y clichés"… Me faltó tiempo para correr a la librería más cercana y hacerme con un ejemplar de Ébano y devorarlo.
En ese libro, editado por Anagrama, en su páginas 22 y 23, encontré un texto sobre el "bien más preciado en la empresa, en el trabajo": el tiempo, por supuesto.
Y, ahora, le cedo la palabra a Kapuscinski, porque cualquier cosa que yo escriba sobre la administración, concepción, distribución del tiempo en la tarea de cada cual sería una tontería: "El europeo y el africano tienen un sentido del tiempo completamente diferente: lo perciben de maneras dispares y sus actitudes también son distintas. Los europeos están convencidos de que el tiempo funciona independientemente del hombre, de que su existencia es objetiva, en cierto modo exterior, que se halla fuera de nosotros y que sus parámetros con mensurables y lineales (…) El europeo se siente como su siervo, depende de él, es su súbdito. Para existir y funcionar, tiene que observar todas sus férreas e inexorables leyes, sus encorsetados principios y reglas.
Tiene que respetar plazos, fechas, días y horas. Se mueve dentro de los engranajes del tiempo; no puede existir fuera de ellos. Y ellos le imponen su rigor, sus normas y exigencias. Entre el hombre y el tiempo se produce un conflicto insalvable, conflicto que siempre acaba con la derrota del hombre: el tiempo lo aniquila. Los africanos perciben el tiempo de manera bien diferente.
Para ellos, el tiempo es una categoría mucho más holgada, abierta, elástica y subjetiva. Es el hombre el que influye sobre la horma del tiempo, sobre su ritmo y su transcurso (…) El tiempo es, incluso, algo que el hombre puede crear, pues, por ejemplo, la existencia del tiempo se manifiesta a través de los acontecimientos; y el hecho de que un acontecimiento se produzca o no, no depende sino del hombre (…) El tiempo aparece como consecuencia de nuestros actos y desaparece si lo ignoramos o dejamos de importunarlo (…) El tiempo es una realidad pasiva y, sobre todo, dependiente del hombre (…) Traducido a la práctica, eso significa que si vamos a una aldea donde debía celebrarse una reunión por la tarde y allí no hay nadie, no tiene sentido la pregunta '¿Cuándo se celebrará la reunión?'. La repuesta se conoce de antemano: cuando acuda la gente".
Si disponen de tiempo, que aproveche la reflexión…
(Pilar Cambra, 2009)

martes, 3 de noviembre de 2009

Ideas de empleo para personas con una inserción laboral más complicada

Personas con discapacidad intelectual o auditiva, discapacidad psíquica u orgánica, mayores de 45 años o mujeres con responsabilidades familiares y sin experiencia, son algunos de los colectivos analizados en el primer estudio “Ideas de empleo para las personas que lo tienen más difícil” de la Fundación Adecco.

Qué trabajos son más adecuados y en qué sectores tienen mayor posibilidad de integrarse las personas cuya inserción laboral es más complicada? Estas son las preguntas a las que ha querido responder la Fundación Adecco a través del primer estudio ‘Ideas de empleo para las personas que lo tienen más difícil’.

Se trata de un estudio donde se analizan las circunstancias de algunos grupos que están en inferioridad de condiciones a la hora de competir en el mercado laboral, con el objetivo de señalar aquellos empleos que son más adecuados para ellos, al tiempo que descubre a las empresas sus potencialidades e identifican ciertas áreas de actividad a las que tienen más posibilidades de acceder.

Así, señalan desde Adecco, todos estos colectivos –que coinciden con los colectivos con los que la Fundación colabora desde 1999- “cuentan con cualidades inherentes que pueden resultar de gran utilidad para desempeñar con éxito determinados puestos de trabajo”.

Empleos idóneos para personas con discapacidad

A tenor del estudio, para las personas con discapacidad intelectual, cuyo principal valor, aseguran desde la Fundación, es la constancia, lo ideal son profesiones como operario de limpieza, reponedor u ordenanza, es decir, profesiones repetitivas que además son muy demandadas en varias zonas del territorio español. Y es que, señalan, “lejos de lo que pudiera parecer, la posibilidad de fallo en el trabajo es mínima, porque cuando adquieren una rutina, la interiorizan por completo y no hay lugar a la dejadez o a la falta de atención”.

Asimismo, los trabajos relacionados con el medio ambiente, es otra de las oportunidades que apunta el estudio para personas con discapacidad intelectual ya que “está demostrado que la interacción de las personas con discapacidad intelectual con el medio ambiente, resulta muy positiva para su desarrollo personal y bienestar emocional. De modo que, naturaleza y discapacidad funcionan como un tándem perfecto”. Además, la lucha ambiental y la protección del ecosistema son cuestiones en auge en la actualidad de forma que se perfilan como un filón laboral en el futuro.

Por su parte, para las personas con discapacidad auditiva o visual, hay que descartar, a priori, trabajos que requieran la atención al público personal o telefónica, ya que su discapacidad les dificulta la comunicación y el lenguaje.

En el supuesto de la discapacidad visual, cuando la ceguera es parcial, existe la posibilidad de trabajar en empresas de telemarketing -incorporando adaptaciones a sus programas de ordenador como lupas aumentativas o conversor de textos en braile, que les permitan desarrollar el trabajo con normalidad-, o, como opciones más adecuadas, administrativo, teleoperador o gestor de cobros.

Cuando la ceguera es total, afirman desde Adecco que la radio, como único medio al que las personas ciegas no tienen que adaptarse, se perfila como una gran opción. Además, aseguran, “son muchas las emisoras que manifiestan su fascinación por los locutores invidentes, pues su imaginación es superior a la del resto de las personas y son capaces de transmitir con gran fuerza sus emociones”.

Por lo que se refiere a las personas con discapacidad auditiva, una opción muy recomendable es la de grabador de datos, “pues tras un curso de mecanografía pueden alcanzar altos niveles de productividad, gracias a su capacidad de concentración”. Otras opciones señaladas por la Fundación Adecco para este colectivo son operario de limpieza, peón de producción o jardinero, dado que “todas ellas siguen creando empleo, no requieren comunicación continua y no hay peligros derivados de su falta de audición”.

Por otro lado, es recomendable que las personas con discapacidad psíquica u orgánica desempeñen trabajos que no sean estresantes y cuyo ritmo no sea muy elevado, para mantener el equilibrio físico y emocional, si bien, este tipo de discapacidad les permite desempeñar prácticamente cualquier tipo de trabajo en cualquier sector –exceptuando los trabajos de atención al cliente cara al público en el caso de la discapacidad psíquica-. Manipulador de alimentos, grabador de datos o preparador de pedidos son algunas de las opciones apuntadas por Adecco.

Finalmente, y por lo que se refiere a personas con algún tipo de discapacidad física, aconsejan desde la Fundación Adecco empleos que eviten sobreesfuerzos –delimitando sus opciones a trabajos sedentarios y de oficina- y resaltan que el valor añadido de estas personas es su capacidad de comunicación “ya que sus limitaciones físicas les obligan a reinventarse y desarrollar sus habilidades comunicativas día a día”.

Gestor de cobros –muy demandado en la actualidad dado que la crisis económica ha acentuado la morosidad-, administrativo y operador de venta telefónica o de atención al cliente, son los empleos que, en opinión de la Fundación Adecco, mejor se adecuan a este colectivo.

Empleo para mayores de 45 años

En cuanto al colectivo de trabajadores mayores de 45 años, señala el estudio que “deben optar por empleos que transformen su edad en ventaja”. En este sentido, sus principales valores añadidos son la experiencia y la madurez, si bien no hay que perder de vista otros valores como la responsabilidad, seriedad, control emocional y madurez que reportan las personas de esta edad.
Así, las mujeres, cuyo perfil en general es el de personas con responsabilidades familiares, estudios elementales y procedentes del sector servicio que buscan trabajo después de largos periodos de inactividad, suelen integrarse dentro del sector telemarketing (operadoras de venta telefónica o de atención al cliente), y en el sector comercial destacan ofertas como promotora de electrodomésticos o encuestadora, perfiles demandados en la actualidad ya que, tras la crisis, las empresas se muestran prudentes en el lanzamiento de nuevos productos y buscan promotores que los den a conocer en el mercado.
En el caso de los hombres, que muchas veces se encuentran en paro a causa de un despido, EREs y otros reajustes de plantilla, y que normalmente han estado mucho tiempo en una misma empresa por lo que les suele costar adaptarse a los cambios, son habituales profesiones como técnico de mantenimiento. Suelen integrarse exitosamente en el sector telemarketing o industrial.
Entre las alternativas laborales más exitosas para este colectivo se encuentran, según la Fundación, trabajar como mozo preparador de pedidos, técnico de mantenimiento, o monitor de transporte escolar.


Empleo para mujeres con responsabilidades familiares

Para las mujeres con responsabilidades familiares que no tengan experiencia ni formación, los empleos relacionados con el cuidado a dependientes se convierten en la mejor opción, y es este colectivo requiere empleos con horarios flexibles de forma que puedan conciliar su vida laboral con sus cargas familiares. Además, en muchos casos, la única formación requerida para estos puestos de trabajo es un Curso de Ayuda a Domicilio –valorable a partir de las 4.800 horas-.
Por otra parte, este tipo de empleos están en auge dado que el nuevo modelo familiar viene marcado por a incorporación de la mujer al trabajo y el envejecimiento de la población española, de forma que cada vez hay más personas dependientes.
Junto a estos empleos, ser cuidadoras de comedor escolar, operaria de limpieza o encuestadora, se perfilan como otras alternativas con gran posibilidad de éxito para estas mujeres.
Salidas profesionales para ex deportistas de élite
Por último, el estudio de la Fundación Adecco, analiza las salidas profesionales de los ex deportistas de élite, que “suelen retirarse a edades muy tempranas y sin apenas formación, lo que dificulta su acceso al empleo y les desorienta a la hora de reconducir su carrera profesional”.
Según la institución, estos profesionales suelen contar con habilidades comunicativas, de manera que el sector comercial se presenta como una opción muy recomendable. Además, cuentan con cualidades que las empresas valoran especialmente en los procesos de selección, como son la motivación, el interés, el dinamismo, la aptitud para el trabajo en equipo o la constancia.
Además, teniendo en cuenta que, según la experiencia de Adecco con este colectivo, la práctica totalidad de los ex deportistas de elite no quiere desvincularse del universo deportivo, las oportunidades laborales para ellos pasarían por aquellas relacionadas con el mundo del deporte como puede ser entrenador, árbitro o gestor de entidades deportivas.
Fuera del ámbito deportivo, el sector comercial se presenta como la opción con más futuro para ellos, ya que, al contar con habilidades sociales y de comunicación, resultan buenos vendedores.